¿Qué es el libro electrónico?

La cultura digital

por Carlos Enrique Cartolano

 

Se habla mucho de esta modalidad editorial, aunque poco es lo que se sabe. A continuación, tratamos de explicar el fenómeno filosófico-literario, así como intentamos revelar la identidad de nuevos editores o comerciantes.

¿La revolución está aquí..?

En 2010 la venta mundial de aparatos de lectura digital llegó a los once millones de unidades. Pero como los programas para lectura digital son de libre disposición y funcionan en soportes universales, a aquellos once millones ha de agregarse el parque de computadoras personales de escritorio o portátiles cada vez más pequeñas (sólo en nuestro país unos 8,5 millones de las primeras y unos 3,3 de las segundas). Me dicen, además, que este informe no considera las más recientes y pequeñísimas netbooks. Y –agregamos- debe pensarse en las ventas del año en curso que -suponen los especialistas- triplicarían las del año anterior. ¿Cómo leeremos en el futuro? ¿Cómo estamos leyendo ya?   Las oportunidades hacen al cambio…

Primer síntoma de cambio:

Decididamente hemos ingresado en la edad de la textualidad electrónica. Serán más cada vez los libros electrónicos que lleguen a las ferias editoriales reclamando consumidores. Digitalidad cultural creciente hasta lo difícilmente imaginable. Esto es lo que pronostica Roger Chartier en su estudio sobre Lenguas y lecturas en el mundo digital, recordando un cuento de Borges (El Congreso) que califica como anticipatorio, y en el cual el personaje ha de optar por un idioma que sea digno del congreso del mundo…  Para Alejandro Ferri, punto de vista en primera persona, personaje que conlleva la frustración en soledad y la sabiduría de Borges, pero al mismo tiempo la tan característica musculación intelectual del autor de El Libro de Arena, existen varias opciones. Una alternativa es una lengua universal como el esperanto; otra, el latín, idioma que llegó a ser común en la antigüedad, y cuyo imperio podría reponerse. Otra opción es un lenguaje formal –como el de John Wilkins- que promete perfecta correspondencia entre las palabras y las categorías, especies y elementos. Porque la definición de cada palabra está en las letras que la forman, y por eso ese idioma analítico portaría el diccionario en su hablar corriente. Y sostiene Chartier que esa lengua común, que hoy remeda al latín, es el inglés, que remite al mercado de bases de datos numéricos, a los sitios web o de producción y difusión de la información. Pero, a su vez, en lo que se refiere a la jerga de los sistemas de computación, verdadero afluente del inglés, estaríamos ya en presencia de un lenguaje universal como el esperanto. Podría pensarse –dice Chartier- que ese predominio del inglés es antesala de la destrucción lingüística mutiladora de las diversidades… Y puede ser, si nos atenemos a una visión pesimista. Aunque será preferible la prudencia; aguardar a que el futuro continúe sorprendiéndonos. Porque además, el texto electrónico reintroduce en la escritura algo de las lenguas formales que buscaban ese lenguaje simbólico capaz de representar adecuadamente los procedimientos del pensamiento. Aquí está la invención de símbolos, tales como los emoticones o emoticons, que utilizan pictográficamente caracteres linguísticos del teclado.

Segundo síntoma:

En un artículo publicado por Michel Levin en el New York Times, en enero de 2009, se anunciaba sin previa anestesia la muerte de las editoras tradicionales. Levin, autor de más de 60 libros, algunos de ellos best sellers, anticipaba casi tres años atrás lo que pareciera que aún hoy no se admite. Decía textualmente: Hace algunas semanas murió la industria editorial. La debacle económica fue el meteorito que golpeó al dinosaurio en la mismísima frente. La única sorpresa fue que las editoriales tradicionales duraran tanto (…)  El ramo que comenzó con editores que amaban los libros y publicaban lo que ellos querían está desapareciendo, víctima de su incapacidad para encontrar una razón de ser en el mundo de Internet y de la impresión según demanda. Y agrega: víctima de su propia arrogancia y de prácticas comerciales insensatas. Se han dicho aquí dos cosas: Internet, concepto por el cual inmediatamente pensamos en los blogs de escritores, en las nuevas revistas literarias virtuales, en escritores que participan de grupos de afinidad en Facebook y en la febril actividad de foros específicos, entre otras cuestiones bien concretas. Y se ha dicho también Impresión según demanda, que alude a ediciones que cuentan con tantos ejemplares en papel como  pedidos remotos se hayan formulado a través de la red, y donde las editoras operan como distribuidoras virtuales que disponen de un botón electrónico que permite producir libros uno por uno… Y agrega Levin que las grandes empresas de la edición subsistirán como entes modestos y menoscabados, pero nunca gozarán de la importancia que tuvieron. Téngase presente que cuando Levin publicó este artículo aún no comenzaba el auge del e-book o libro electrónico, y la única alternativa parecía ser para el autor la autoedición, de la que bastante sabemos los argentinos. Y no siempre sabemos con buen humor… Aquí arribamos al tercer síntoma:

Tercero: ¡en Estados Unidos se venden YA más libros electrónicos que impresos!

Este es un artículo de Alexandria Library de Miami, distribuido en enero de 2011, casi, casi, un año atrás. En él se sostiene que mientras empresas como Amazon, Apple y Barnes & Noble prosperan debido a su mercado de e-Books, editoras y librerías tradicionales de libros impresos se declaran en bancarrota o buscan desesperadamente compradores que les ayuden a mantenerse por encima del nivel del agua, mientras cada vez más lectores cambian su favor hacia los libros electrónicos. E imaginaba que en los años venideros los aparatos para leer e-Books (e-readers), tales como Kindle, Nook e iPad resultarán omnipresentes, tal como sucedió antes con los teléfonos celulares. Librerías como Alexandria, no ya editoriales –quede claro- ofrecen a los autores convertir sus libros a los principales formatos digitales: PDF, ePub y MOBI, colocándolos después en Amazon, Apple Bookstore, Barnes & Noble, Google, Kobo y Diesel, entre muchísimas más. Este sistema de publicación tiene tres aspectos notables. En primer lugar, la edición es prácticamente automática porque depende de una serie de operaciones lógicas que parten del original en medio magnético provisto por el autor. El segundo, más notable aún, es la distribución, que resulta aséptica, y que en pocas horas pone el libro en la vidriera de cientos de librerías virtuales de todo el mundo a las que se accede a través de la red… Y finalmente, el aspecto de los recursos económicos: el autor no paga absolutamente nada, y recibe una participación del 50% sobre el precio de tapa deducidos los costos de edición (mínimos según queda dicho). Como si todo esto fuera poco, el lector cuenta con una ventaja adicional: el libro electrónico le cuesta la mitad del precio de volúmenes convencionales…

Tal el camino por el cual se editaron los libros que presento este año en la Feria del Libro de Mar del Plata, que pueden adquirirse a través de Internet. En algunos casos con varios clicks; en otros con sólo un click.

¿Y cómo han reaccionado las ferias editoriales europeas ante la imposición del libro electrónico? Hablamos de las que mayor influencia tienen sobre nuestro país. Liber 2011, la feria del libro de Madrid, incorporó en 2011 la nueva sección Liber Digital, un espacio expositivo destinado a las empresas especializadas en el entorno digital. En él se incluyó el Corner Digital, donde diferentes empresas ofrecieron presentaciones de productos y servicios. Pero es la Feria del libro de Francfort, considerada primera en el mundo, la que amenaza con el liderazgo digital. Ha presentado este año la novedad de Google, el sistema online de eBooks, que permite al usuario comprar contenidos y visualizarlos en cualquier terminal incluyendo iPhones o iPads de su competidor Apple. A través de esta novedad, la biblioteca personal no está atada a un aparato y por lo tanto no puede perderse u olvidarse. Por ésta y otras novedades, la Feria de Francfort aumentó casi un 50% la superficie destinada a presentaciones digitales, hasta los 1449 metros cuadrados. El núcleo de esta tendencia digital es la serie de conferencias de expertos en el sector conocidas como Sparks (chispas) y que este año lleva por título nada menos que: ¿Cómo se contarán historias en el futuro?

 

Última grajea del día: Mondadori, Planeta y Alfaguara han sellado una alianza estratégica, e instalan una plataforma digital conjunta para contrarrestar los avances de Google en la edición electrónica… ¿Increíble, no?

Oferta de mis libros electrónicos:

 

Tierra Regada

Cuerdas – El piquete y otros poemas

Avisos y señales – Poemas del amor que vence a la muerte

Para obtener cualquiera de los libros en Amazon, ingresando al blog del autor: http://latrampadearena.blogspot.com y seleccionando la tapa del libro sobre margen derecho.

O a través de la editorial eMOOBY:

http://www.emooby.com

O también, consultando en Google.com por el nombre completo del autor, y accediendo a más de cien librerías virtuales.

 

Para comunicarse con el autor:

cecartolano@hotmail.com

carloscartolano@gmail.com

 

 

 

 

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